Daniel Inclán (coordinador)
D.R. Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Económicas
Disponibilidad
Como eco de la producción y el consumo de masas, la muerte se serializa. La cantidad de vidas exterminadas —humanas y no humanas— es descomunal e inaprehensible. Los cuerpos se amontonan, se ocultan en fosas, se desmiembran, se disuelven, se borran, se olvidan. La magnitud, la simultaneidad, la imposibilidad de nombrar, modelan el desconcierto frente a la acumulación de cuerpos asesinados. Cada cadáver, cada huella, cada resto, es testimonio de un orden social que fabrica formas de aniquilación. No toda muerte tiene rostro, pero toda ausencia habla de estructuras que la preparan: que matan antes de asesinar, que rigen nuestras relaciones como competencia sin límites, que nos alimentan con veneno, que fundan vínculos interpersonales en el abuso, que vacían la vida de contenidos concretos, que separan a quienes merecen vivir de quienes deben ser sacrificados. No son fallas en la normalidad de la vida social, ni ausencias de marcos normativos, ni pérdida de valores, ni actos realizado por personas enfermas. El exterminio es una manifestación de una etapa del mundo contemporáneo marcada por la catástrofe del proyecto civilizatorio capitalista.
Introducción. Hacia una nueva crítica de la violencia
Daniel Inclán
El gobierno de las zonas grises. Violencia, criminalidad y nuevos sujetos económicos
Daniel Inclán
Paraestatalidad. Sobre el funcionamiento de la violencia bajo la soberanía híbrida
Timo Dorsch
Los desechables de la tierra, los desechables bajo la tierra. Genealogía latinoamericana de la fosa común/clandestina
Roberto Monroy Álvarez
Capital necrófago: formas sociales de la violencia en la producción industrial de carne
Guadalupe Andrade Olvera
Extractivismo minero y violencia en Guerrero, México. Un abordaje periodístico-antropológico
Inés Giménez Delgado
(In)conclusiones: la violencia nuestra de cada día
Daniel Inclán

